¿Qué hay detrás de ese «no me da la vida»?
Seguro que en más de una conversación —o incluso en tu propia cabeza— has dicho o pensado esa famosa frase: “no me da la vida”.
Y no es casualidad. Vivimos en una sociedad donde la productividad, la rapidez y el “hacer, hacer, hacer” se han convertido casi en un estilo de vida. Pero, ¿qué hay detrás de esa sensación constante de falta de tiempo? ¿Realmente no nos da la vida… o estamos viviendo en piloto automático?

- Micro-pausas de 1 minuto: cerrar los ojos, respirar profundo, estirarte, sentir tu cuerpo… Un minuto puede cambiar tu ritmo interno.
- Ritual de 2 minutos por la mañana o por la noche: sin rituales perfectos, solo estar.
- Identifica un “momento ancla” del día: convertir algo cotidiano en tu espacio de autocuidado lo hace más sostenible, como cuando te haces el café, cuando te duchas, etc.
- Reduce los “robatiempos invisibles”: cinco minutos de scroll aquí, diez allá… solo rescatando una parte de ese tiempo ya tienes tu espacio.
- Elige una sola cosa al día que sea para ti y trátala como una cita importante. No por obligación, sino porque te lo mereces.
- Sé amable contigo: no se trata de hacer más, sino de vivir con más conciencia. El autocuidado es una actitud, no una lista de tareas.


