¿Estás viviendo para ti o para los demás? Cuando las redes sociales nos hacen adictos a la aprobación externa
Vivimos en una época donde la aprobación externa se ha convertido casi en una moneda emocional.
Cada “me gusta”, comentario o visualización refuerza la idea de que “lo estamos haciendo bien”. Pero… ¿para quién?
Detrás de esa búsqueda de validación se esconde, muchas veces, el miedo a no ser aceptados y la dificultad de vivir desde la autenticidad.
Vamos a comprender más a fondo qué hay detrás de las redes sociales y la adicción a la aprobación externa que cada vez está más presente.

- Practica el autoconocimiento: reflexiona cada día sobre algo que hiciste bien o algo que aprendiste, sin necesidad de compartirlo.
- Guarda momentos solo para ti: no todo necesita ser publicado. Algunas experiencias tienen más valor cuando se quedan en la memoria, no en la pantalla.
- Haz limpieza digital: deja de seguir cuentas que te generan comparación o malestar. Pregúntate: “¿cómo me hace sentir lo que veo?”.
- Permítete fallar: fracasar y no dar explicaciones es una forma de sanar la necesidad de aprobación.
- Cuestiónate tus motivaciones: antes de actuar, pregúntate: “¿Lo hago por mí o por ser aceptado/a?”.
- Rodéate de relaciones auténticas: crea vínculos donde puedas ser tú mismo/a, sin filtros ni miedo al juicio.
Vivir desde la autenticidad no significa rechazar al mundo, sino encontrar tu lugar en él sin traicionarte.
Como decía Adler, “el mayor valor es el valor de ser imperfecto”.
Cuando aceptas quién eres, dejas de necesitar la aprobación constante y empiezas a disfrutar de una libertad más profunda: la de vivir una vida que tenga sentido para ti.
Si sientes que has estado viviendo más para agradar a los demás que para escucharte a ti mismo, la terapia puede ser un espacio para reconectar contigo, comprender tus necesidades y fortalecer tu propia voz.



Hola. La perfección no existe, «Viva la imperfección». Yo no soy perfecto ni lo quiero ser.